


Wild Ones Rebirth
Elige una mascota, apunta y dispara por turnos en mapas destructibles contra otros jugadores o bots. Se juega en el navegador y tu progreso se guarda en tu cuenta.
En beta: aún pueden faltar partes del juego y aparecer errores.
Sí, se puede jugar a Wild Ones sin Flash: Wild Ones Rebirth se abre en el navegador, sin plugins, sin extensiones y sin instalar nada, de forma gratuita y con una cuenta propia. Esta página explica por qué los Wild Ones antiguos dejaron de abrirse, qué se necesita para jugar hoy, qué navegador conviene, qué probar si no carga y por qué no debes instalar ningún «Flash Player» de páginas desconocidas.



Aquí tienes el juego: ábrelo en tu navegador, crea tu cuenta y empieza por el tutorial. No necesitas Flash, ni plugins, ni descargar nada.



Elige una mascota, apunta y dispara por turnos en mapas destructibles contra otros jugadores o bots. Se juega en el navegador y tu progreso se guarda en tu cuenta.
En beta: aún pueden faltar partes del juego y aparecer errores.
Flash era un complemento de Adobe que los navegadores usaban para ejecutar animaciones y juegos. Para jugar al Wild Ones de Facebook, el navegador tenía que tener instalado y activado el Flash Player, igual que ocurría con buena parte de los juegos de la red social en aquella época.
A finales de 2020 Adobe retiró el soporte de Flash y los navegadores pasaron a bloquearlo. Desde entonces, un juego hecho para Flash no se abre en las versiones actuales de Chrome, Firefox, Edge o Safari. No es un fallo de tu equipo ni de tu conexión: esa tecnología sencillamente ya no se ejecuta.
Además de Flash hay un segundo problema: el servidor. El Wild Ones de Playdom cerró en agosto de 2013, y las copias de aficionados que seguían necesitando Flash perdieron su cliente cuando los navegadores lo bloquearon. Por eso, buscar «Wild Ones» y probar lo primero que aparece suele acabar en una pantalla en blanco, un aviso de complemento o una página que pide instalar algo.
Es también la razón de que circulen vídeos y foros con instrucciones que ya no sirven. Si una guía te manda a activar Flash en el navegador o a instalar un reproductor, está desfasada. Para entender qué opciones quedan, la guía sobre el servidor privado de Wild Ones explica los tipos de proyectos que existen y cómo distinguirlos.
Entras en wildones.fbgamesweb.com desde el navegador, creas una cuenta propia y juegas. No hay que instalar Flash Player ni ningún otro plugin o extensión, ni descargar un programa. Tampoco necesitas Facebook: la cuenta es de este servidor, y tu progreso se guarda en él, no en lo que tenga almacenado tu navegador.
Es una edición independiente, en beta, gratuita y en español. Encontrarás partidas de eliminación con una vida para 2 a 6 jugadores, 12 mapas destructibles y práctica contra bots; todo eso se explica en la guía de cómo jugar. Eso sí, el progreso del Wild Ones de Facebook no se importa.
La página pide una versión reciente de un navegador moderno y, si falta alguna función, avisa de que pruebes con Chrome, Firefox, Edge o Safari. En la práctica, el juego se ha probado sobre todo con Chrome; con los demás debería funcionar si están al día, pero no los hemos puesto a prueba a fondo. Si dudas, empieza por un Chrome actualizado.
Necesitas además permitir los scripts y las cookies de la página, porque la sesión se guarda con una cookie. El sonido empieza tras el primer clic o toque, una norma de los navegadores, y la barra superior tiene un botón para silenciarlo que recuerda tu elección. También hay un botón de pantalla completa, que no aparece en los dispositivos cuyo navegador no lo ofrece, como el iPhone.
La primera visita descarga del orden de 5 MB de archivos; las siguientes casi no descargan nada, porque el navegador los guarda. Si tu conexión es lenta, la primera carga tarda más: en nuestras pruebas con una red 4G simulada el menú aparecía a los 4 segundos, y con una 3G simulada, a los 9.
Ten paciencia en la primera carga y, si pasado un rato sigue sin aparecer, recarga la página con una conexión estable. Después ve por orden: actualiza el navegador; prueba con Chrome; abre el juego en una ventana privada, donde suelen estar desactivadas las extensiones, y si ahí funciona desactiva las que bloquean scripts o anuncios en esta página; por último, prueba con otra red, por ejemplo cambiando de wifi a datos móviles.
Si ves el aviso que pide probar con una versión reciente de Chrome, Firefox, Edge o Safari, tu navegador no ofrece alguna función que el juego necesita: actualízalo o cambia de navegador. Si consigues entrar pero algo falla en una partida, abre un ticket desde el botón «Soporte» del juego e indica qué ocurrió, con qué navegador y en qué dispositivo.
Como Flash ya no funciona en los navegadores, cualquier página que te pida instalar o actualizar un «Flash Player» para jugar debe hacerte desconfiar. Un reproductor descargado de un sitio desconocido no devuelve la vida a ningún juego, pero sí puede traerte programas no deseados o algo peor.
Aquí no tienes que descargar nada: ni Flash Player, ni ejecutables, ni instaladores, ni extensiones raras. Tampoco hace falta la contraseña de Facebook. Antes de registrarte, comprueba que la dirección es wildones.fbgamesweb.com y que no has llegado a una copia a través de un anuncio o de un enlace dudoso. La guía sobre descargar Wild Ones detalla cómo reconocer instaladores falsos.
Tres pasos y estás dentro.
Desde esta portada. Cada juego se abre en su propia dirección, con su propia pantalla de inicio.
Un registro rápido dentro del juego. Tu progreso se guarda en el servidor, no en tu navegador.
Se juega en el navegador, sin Flash y sin descargas, en el ordenador y, según el juego, también en el móvil.
Sí. Wild Ones Rebirth se abre directamente en el navegador, sin Flash, sin plugins y sin instalar nada. Entras en wildones.fbgamesweb.com, creas una cuenta propia y juegas.
No. Flash ya no funciona en los navegadores actuales y esta edición no lo necesita. Si una página te pide instalar o actualizar Flash Player para jugar, no lo hagas.
Porque Adobe retiró el soporte de Flash a finales de 2020 y los navegadores dejaron de ejecutarlo. Un juego que dependía de ese complemento no se abre tal cual en un navegador actual, por mucho que lo intentes.
El juego se ha probado sobre todo con Chrome, así que es la apuesta más segura. La página también indica que Firefox, Edge y Safari recientes deberían servir, aunque no los hemos probado a fondo. Lo esencial es que el navegador esté actualizado.
Espera en la primera carga, recarga la página, comprueba que tu conexión es estable, actualiza el navegador y prueba con Chrome. Si sigue igual, abre una ventana privada y desactiva las extensiones que bloquean scripts, o cambia de red. Si el juego abre pero algo falla en una partida, abre un ticket con el botón «Soporte».
No. Un Flash Player descargado de una página desconocida no hace que el juego funcione y puede instalar programas dañinos. En esta edición no hay que descargar nada.
No. Te registras con una cuenta propia de este servidor, con nombre de usuario y contraseña, así que no necesitas Facebook ni tienes que dar su contraseña. Facebook solo es el sitio donde se publicó el juego original.
La primera visita descarga del orden de 5 MB y las siguientes casi nada, porque el navegador guarda los archivos. En una red 4G simulada el menú apareció a los 4 segundos aproximadamente, y en una 3G simulada, a los 9.
Los navegadores no reproducen sonido hasta que haces el primer clic o toque en la página. Si ya has interactuado y sigue sin oírse, revisa el botón de silencio de la barra superior, que recuerda tu elección, y el volumen del aparato.
Sí, jugar es gratis y no hay pagos obligatorios. Necesitas una cuenta propia, que se crea con un nombre de usuario y una contraseña, y el juego está en beta.
Aviso de marca: Wild Ones es un juego original de Playdom. Facebook es una marca de Meta Platforms, Inc., y Adobe y Flash son marcas de Adobe Inc. FB Games es un proyecto independiente y no está afiliado ni respaldado por Playdom, Facebook, Meta ni Adobe. Esta es una edición para navegador.
Crear la cuenta lleva un minuto y se juega directo desde el navegador.